jueves, noviembre 18, 2010

Descubren 12 esculturas en Egipto

Fuente: BBC MUNDO

Un equipo de arqueólogos anunció el descubrimiento de 12 nuevas
esfinges en la antigua avenida que unía los templos faraónicos de
Luxor y Karnak, a 600 kilómetros al sur de El Cairo.

Las estatuas, con cuerpo de león y cabeza humana o de carnero, datan
de la última dinastía faraónica, entre los años 343-380
a.C., según un comunicado del Consejo Supremo de Antigüedades.

La avenida, flanqueada por una doble fila de esfinges que representaban
al dios Amon-Ra, tiene unos 2.700 metros de largo y 70 de ancho.

Por otra parte, los arqueólogos descubrieron también un nuevo
camino que une la avenida donde fueron encontradas las estatuas con el
río Nilo.

Se trata de "la primera vez que la arqueología ha revelado esta ruta,
que se menciona en muchos textos antiguos", dijo el comunicado.

EU devolverá piezas de la tumba de Tutankamón

El Metropolitan Museum of Art (Met) de Nueva York aceptó devolver a
Egipto 19 pequeñas piezas identificadas como procedentes de la tumba
del faraón Tutankamon, cerca de Luxor, anunció el miércoles el
Consejo Supremo de Antigüedades (CSA) egipcio.

"Gracias a la generosidad y al sentido ético del Met, esos 19
objetos de la tumba de Tutankamon van a poder sumarse a los otros
tesoros del joven faraón", quien reinó hace más de 3.000
años, expuestos en El Cairo, declaró el jefe del CSA, Zahi Hawass,
en un comunicado.

Estos objetos son en su mayoría compuestos de pequeños fragmentos.
No obstante cuatro de ellos tienen, según el comunicado, "un
interés histórico más significativo" , sobre todo un
pequeño perro en bronce y un elemento de un brazalete que representa
una esfinge.

Dichos objetos permanecerán expuestos en Estados Unidos hasta
mediados de 2011 antes de ser enviados a Egipto.

La tumba de Tutankamon, faraón de la XVIII dinastía quien al
parecer murió a los 18 años después de haber reinado diez, fue
descubierta en 1922 por el arqueólogo británico Howard Carter.

Noticia: Arabia Saudita descubre antiguas inscripciones faraónica

Fuente: Terra Argentina

Arabia Saudita descubrió sus primeras inscripciones jeroglíficas
que mencionan a un faraón egipcio de más de 3.000 años de
antigüedad en una roca cerca de la ciudad norteña de Tabuk,
reportaron medios estatales.

Las inscripciones, que llevan el nombre del faraón Ramsés III, se
remontan al siglo 12 A.C. y representan el primer descubrimiento de
jeroglíficos en el reino del desierto.

Ramsés III gobernó el antiguo Egipto desde 1192 A.C. al 1160 A.C.,
dijo el domingo por la noche la agencia estatal de noticias SPA.

El descubrimiento se realizó en julio en el oasis Tayma, que según
arqueólogos fue una importante ruta terrestre entre la costa
occidental de Arabia Saudita y el Valle del Nilo de Egipto.

Durante los últimos años, Arabia Saudita ha realizado crecientes
esfuerzos para promover hallazgos culturales y arqueológicos.

Previamente este año, el Gobierno exhibió algunos de sus
descubrimientos en el museo del Louvre en París.

domingo, octubre 31, 2010

Arte funerario egipcio en Tudela

Fuente: Diario de Navarra

Momias de gatos, aves y peces son el principal atractivo de la
exposición "Arte funerario. Animales sagrados egipcios. Un viaje
hacia los secretos de la momificación" que hasta el 23 de diciembre
se puede contemplar en el centro cultural Castel-Ruiz de Tudela. El
horario de visitas es, de lunes a viernes, de 17 a 21 horas.




Esta muestra es el resultado de un trabajo de investigación pionero a
nivel mundial con momias egipcias de más de 3.000 años de
antigüedad realizado por la Unidad de Imagen del Centro de
Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra
y la egiptóloga Mª Luz Mangado Alonso.

Este estudio multidisciplinar ha implicado a un grupo de 15
especialistas en radiología, imagen, arqueología, biología, y
zoología.



El análisis consistió en visualizar el interior de las momias a
través de dos aparatos equipados con la última tecnología: un
TAC (Tomografía Axial Computorizada) cedido por la Clínica
Universidad de Navarra, para las piezas de mayor tamaño; y un aparato
Micro CT del CIMA, un TAC de alta resolución destinado a la
investigación de terapias contra el cáncer y otras enfermedades.

Las momias de esta exposición están datadas entre los años
1.100 antes de Cristo y el siglo I después de Cristo y forman parte
de colecciones particulares y de museos españoles. "Bajo los
vendajes, y en ocasiones en el interior de los cuerpos, se han
encontrado varios amuletos con los que los antiguos egipcios pedían
protección a sus dioses. Se ha observado que el amuleto es un
elemento frecuente en las momias de animales, lo que hasta ahora no
estaba muy constatado", explican los investigadores.

Ciclo de charlas

Además de los animales momificados, la muestra se completa con
cuadros, esculturas y utensilios relacionados con esta práctica.

También se celebrará un ciclo de charlas en el que participarán
varios de los integrantes del grupo investigador. La primera, prevista
para el 11 de noviembre, llevará por título "Las excavaciones
españolas en Egipto", y será ofrecida por la propia Mª Luz
Mangado.

Los papiros serán el tema de la conferencia de Juan Chapa, que
tendrá lugar el 24 de noviembre; mientras que los materiales de la
momificación centrarán la charla de Joaquín Martinena, prevista
para el 9 de diciembre.

Todas ellas tendrán lugar a las 20 horas en el centro Castel-Ruiz

lunes, octubre 25, 2010

La campaña del Nilo: Egipto se reencuentra con la Historia

Fuente: El resevado
http://www.elreserv ado.es/news/ view/253- misterios- de-egipto- seriales- his\
toria/586-la- campana-del- nilo-egipto- se-reencuentra- con-la-historia


Maillet, Volney y Sicard seguramente no signifiquen nada para el gran
público, pero fueron pioneros en el conocimiento del Egipto antiguo a
pesar de no ser expertos ni tratar esos temas en profundidad. Un ejemplo
de esto lo tenemos en Claude Étienne Savary que a finales de la
centuria se embarcó rumbo a El Cairo, donde permaneció entre 1776
y 1779. Sin carácter de erudito ni científico, pero con una enorme
dosis de curiosidad por todo lo que rodea, Savary escribe en abundancia
sobre el Egipto moderno.

Sus relatos sobre su visita a la Gran Pirámide calaron muy hondo en
Europa donde cualquiera de las noticias, relatos y descripciones
–además del primer mapa científico elaborado por Claude
Sicard– excitaron la imaginación de unas gentes –las que
podían permitírselo, claro está– que se asomaban al
conocimiento del mundo que les ofrecían los libros. El siglo XVIII
fue el de las revoluciones –también los fue el XIX– pero dio
cobijo al célebre pensamiento ilustrado, con todas sus luces y sus
sombras –que las tuvo, no seamos ingenuos– que defendía la
curiosidad intelectual como un gran valor humano. En resumen, había
interés y medios técnicos por lo que ya solo faltaba una
oportunidad.

Comienza el viaje

Ya en los años 90 del siglo XVIII un hombre, cuya tumba puede verse
en el cementerio parisino de Père-Lachaise, mayor y sin un futuro
claro, es invitado a una fiesta. Su nombre es Dominique Vivant Denon y a
pesar de pertenecer a la baja nobleza y ejercer cargos para Luis XV y su
hijo, Luis XVI, conservó la cabeza sobre los hombros en el sentido
más literal posible. Allí la fortuna le permite ofrecerle un vaso
de limonada a un sediento y joven oficial de origen corso. Éste,
claro está, no era, ni más ni menos que Napoleón Bonaparte.
Gracias al gesto y al carisma de Denon –que gozaba de las
simpatías de Josefina de Beauharnais– el general le cuenta que
ha sido elegido para liderar una gran expedición militar a Egipto.

El país no era enemigo de Francia pero sí prestaba una enorme
utilidad a los británicos, que se nutrían de los recursos de la
India a través de la ruta
Índico-Egipto- Mediterráneo- Atlántico. Tomar la tierra del Nilo
era poner a Albión de rodillas. Incluso se dice que al Directorio le
interesaba alejar a Napoleón de París y de Francia, ya que sus
triunfos en Italia y su propia personalidad no dejaban de ganarle
apoyos. En cualquier caso el militar tenía la intención de llevar
consigo una gran cantidad de sabios y científicos y Denon parecía
un hombre culto y un excelente dibujante.

Su buen hacer durante la velada le consiguió al erudito un pasaje en
la campaña. El 17 de Mayo de 1798 partía con unos 165
compañeros técnicos y científicos además de 35.000 soldados
a bordo de una gran flota con rumbo a Egipto. ¿Y por qué tanto
interés en llevar geógrafos y geólogos, botánicos y
zoólogos, matemáticos e historiadores a un viaje con motivos
militares? Las contestaciones podrían ser varias.

Por un lado, el enorme interés científico por el mundo que les
rodeaba hacía de los ilustrados –siempre que no fueran de
boquilla– gentes siempre dispuestas a estudiar y catalogar, pero
tampoco deben olvidarse nunca las enormes posibilidades económicas
que se pueden desprender de la investigación científica: nuevas
plantas, minerales, la documentación de yacimientos de recursos
valiosos, etc. Y más aún, podía recordar a las grandes
campañas de la Antigüedad donde los poderosos generales llevaban a
sus biógrafos y sabios para dejar constancia de la extensión de
sus conquistas. En cualquier caso en la mentalidad de la época era
todo un ideal de civilización y de orden. Si el lema de nuestros
días a veces parece ser "reciclar" el suyo era
"explorar".

Las aventuras de Denon

Una vez en Egipto los franceses intentaron convencer con el poder de su
número a los indígenas. Pero las fuerzas turcas y la elite
mameluca se mostraron muy reacias a colaborar con unas gentes que
habían venido en calidad de invasores. Ese podría haber supuesto
el primer error de cálculo de los franceses. Atrincherados en el
Delta, varios millares de soldados se enfrentaban a otro duro enemigo:
un clima cálido y húmedo que se aproximaba a su cenit. Ese
sería el segundo.

Dado que las soluciones diplomáticas podían darse por descartadas,
Napoleón decidió combatir, ya que para eso tenía un ejército
tan potente y moderno –con un buen número de piezas de
artillería, además–. Frente a las pirámides de Giza se
libró una gran batalla que se conoció como la Batalla de las
Pirámides en el Verano de 1798. Es en este momento cuando se le
atribuye al estratega francés su famosa frase: "Soldados, desde
estas pirámides, cuarenta siglos os contemplan" en referencia a
las grandes construcciones que estaban observando.

Los laureles de la victoria cayeron del lado galo y los mamelucos se
batieron en retirada hacia el Sur. Para hostigarles y terminar con toda
resistencia se decidió que el general Desaix llevara un contingente
por el Nilo hacia el Alto Egipto y con él el viejo Denon. La
travesía, a ratos tranquila y en ocasiones ofreciendo peligros
mortales, fue recogida por el erudito en su obra "Le voyage dan la
Basse et la la Haute Égypte pendant les campagnes du général
Bonaparte" o "Viaje al Bajo y Alto Egipto durante la campaña
del general Bonaparte" –de la que se harían hasta cuarenta
ediciones a lo largo del siglo XIX–.

Siempre que la marcha lo permitía se dedicaba a dibujar y describir
lo que veía, y hasta se aventuraba a caballo, sin perder de vista al
ejército, para alcanzar las ruinas más cercanas. Incluso comenta
que fue tiroteado por un lugareño mientras hacía uso de su arte.
Las fuerzas francesas aseguraron buena parte del país y en 1799
regresaron a El Cairo. Allí, los textos de Denon y sus miles de
dibujos entusiasmaron a los científicos y técnicos además de la
plana mayor del ejército francés. Napoleón, que acababa de
fundar el Instituto de Egipto, tomó la decisión de explorar el
país y dividió a sus civiles en dos comisiones científicas,
cada una con sus matemáticos, ingenieros, dibujantes, naturalistas,
historiadores, filólogos, etc. Gracias a unos dibujos y grabados, no
siempre demasiado exactos en cuanto a proporciones y medidas, se daba
comienzo al estudio científico de Egipto: se inauguraba la
Egiptología.

Las comisiones de sabios

A lo largo del año 99 las dos comisiones recorren el país dando
buena cuenta del potencial arqueológico, mineral y biológico. Sus
estudios, en una tierra supuestamente pacificada y teniendo en cuenta el
número de especialistas, resultan mucho más detallados y exactos
que los de Denon. Aprovechan para estudiar los templos y estructuras y
realizan levantamientos topográficos de los mismos con gran
precisión. También recogen relieves y clasifican muchos elementos
arquitectónicos, lo que supone un salto de gigante en una rama de la
historia que acababa de nacer. De hecho uno de los detalles más
curiosos y agradecidos es el de las representaciones de los muchos
relieves y muros, donde se incluyeron los restos de pigmentación que
conservaban muchos de los monumentos a finales del siglo XVIII.Pocas
imágenes, como las evocadoras pinturas posteriores de David Roberts,
lograrían captar de forma tan natural este elemento tan olvidado por
la gente hoy día y tan fundamental en el pasado.

Por supuesto se recopilaron epígrafes repartidos por todo el país,
a pesar de que las escrituras egipcias ni siquiera se podían leer.
Todo el ingente material documentado se acabó publicando en Francia
con el título –abreviado– de "Description de
l´Égypte" entre 1809 y 1822 en nueve volúmenes de textos y
once de láminas. La mala fortuna –para las fuerzas francesas–
fue que la respuesta británica resultó más pronta y contundente
de lo que se esperaba.

En el mismo año de 1799 una flota comandada por Horatio Nelson
aniquiló a la armada gala en Abukir. La derrota, además de poner a
Napoleón en una posición comprometida para su retirada, hizo a los
otomanos redoblar sus esfuerzos para expulsar a los invasores. Mientras
Bonaparte emprendía una rápida campaña en Siria con casi 15.000
soldados, sus generales en Egipto fortificaron sus posiciones. A pesar
de que Nelson se había retirado solo era de cuestión de tiempo que
regresara con refuerzos y entonces tendrían que luchar una guerra en
dos frentes.

Gracias a esto una de las más famosas ironías históricas, o por
lo menos de las más conocidas, se dio en este punto. Realizando unas
apresuradas obras para construir defensas en la zona del Delta los
soldados franceses cargaron una piedra de ciertas proporciones para
levantar un muro. Si el lector piensa que el baluarte se encontraba en
Rachid o Rosetta ya sabrá a qué se hace referencia. La fortuna
quiso que los mismos soldados notificaran a sus superiores las
extrañas inscripciones que aparecían en la que ha sido llamada
como Piedra de Rosetta, un documento en tres sistemas de escritura que
fue clave en el desciframiento de los jeroglíficos.

Conclusión

En 1801, con un Napoleón que había huido –o retirado
estratégicamente– a Francia y un ejército exhausto, los
líderes galos se rindieron a las fuerzas del general Turner. La
derrota no sólo fue un varapalo militar, también permitió a los
británicos llevarse buena parte de las piezas arqueológicas que
habían recopilado los franceses, aportando un magnífico caudal
para la formación del Museo Británico y el desarrollo de su propia
Egiptología. De forma paralela, lo que los franceses pudieron salvar,
así como los datos y objetos que Denon, siempre acompañando a
Bonaparte, había conseguido en Egipto y Siria, les permitieron crear
su propio fondo. El futuro emperador de los franceses impulsó la
creación de un gran museo en el Palacio del Louvre, poniendo al viejo
barón Denon al frente, que dejaría huella con su buen hacer hasta
tal punto que a día de hoy una de las alas del gran museo –la que
da al Sena– lleva su nombre.

La arquitectura de los faraones esconde respuestas al cambio

Fuente: ABC


El ingenio arquitectónico del Egipto faraónico, empleado contra tormentas o terremotos, esconde respuestas al cambio climático que expertos en geoarqueología tratan ahora de desvelar.

"El Antiguo Egipto se enfrentó a importantes variaciones climáticas, sobrevivió a ellas y forjó una de las civilizaciones más célebres de la historia", indica a Efe el estudioso Matthieu Ghilardi, del Centro francés de Investigaciones Científicas.

Ghilardi, que ha estudiado las condiciones ambientales de la antigua Tebas, actual Luxor, y la posición del río Nilo durante el período dinástico (3000 a.C. al 400 d.C.), explica que los egipcios "conocían muy bien todos los peligros naturales como los terremotos, las inundaciones del Nilo y las fuertes lluvias".

A su juicio, la fascinación que muchos investigadores muestran aún hoy por esa civilización radica en que "entendieron a la perfección la dinámica de la madre Tierra y se adaptaron a ella".

"Es evidente que las condiciones climáticas eran muy diferentes durante el Antiguo Egipto que en nuestros días, pero el registro de todos los fenómenos naturales en los jeroglíficos o la arquitectura nos ayuda a comprender mejor cómo vivían en un ambiente cambiante", subraya Ghilardi.

Así, una red de gárgolas construida en el complejo de templos de Medinet Habu, en Luxor, unos 700 kilómetros al sur de El Cairo, y empleada para desaguar en caso de violentas tormentas "demuestra que los antiguos egipcios tuvieron en cuenta la potencialidad de las lluvias torrenciales", según el académico.

"Ahora las casas carecen de un sistema parecido", denuncia Ghilardi, que recuerda que las fuertes lluvias que azotaron el Alto Egipto en 1994 destruyeron cientos de viviendas de barro levantadas en zonas de rambla.

Además, en los cimientos de uno de los templos más turísticos, el de Dendera, 70 kilómetros al norte de Luxor, se esconde una arquitectura antisísmica capaz de evitar la "completa destrucción del edificio".

Y para protegerse de un entorno dominado por las violentas crecidas del Nilo, el templo de Karnak, también en Luxor, y los yacimientos coptos, cerca de la ciudad sureña de Qena, fueron edificados al resguardo de pequeñas colinas surgidas de los sedimentos arrastrados por el viento.

"De este modo, estaban protegidos todos los meses de las inundaciones del Nilo y solo una o dos veces al año un poco de agua llegaba hasta la entrada de esos lugares", agrega.

Las muestras tomadas en los santuarios de Karnak y Luxor, que han permitido reconstruir la dinámica del Nilo y los efectos del cambio climático sobre el flujo del río, indican que el agua alcanzó el primer pilón de los templos durante el Imperio Nuevo (1539-1075 a.C).

La civilización faraónica se estableció entre el 5000 y el 3500 a.C a orillas del Nilo por un calentamiento de la Tierra que causó la desaparición de la sabana que se extendía por el actual desierto del Sáhara.

Durante más de tres mil años, los antiguos egipcios "trataron de adaptar su estilo de vida a un paisaje natural que cambiaba sin remedio", pero en la actualidad, según Ghilardi, el crecimiento poblacional del mundo hace difícil adoptar una actitud similar.

"Los 6.500 millones de habitantes del planeta y los problemas ambientales son demasiado numerosos como para adaptarse, y muchos vivimos además en lugares peligrosos como costas o zonas tectónicas", señala.

En cualquier caso, Ghilardi advierte de que "se necesita tiempo para entender lo que está pasando en la Tierra", un hábito seguido por los antiguos egipcios para levantar templos o ciudades, e "ignorado en la actualidad".

Un grupo de arqueólogos descubre una tumba de 4.300 años en Egipto

sábado, agosto 28, 2010

Arqueólogos descubren una ciudad egipcia de hace 3.500 años escondida en un oasis

Fuente: 20 minutos

  • El asentamiento, dentro de una ruta comercial entre Egipto y Sudán.
  • Mide un kilómetro de norte a sur y 250 metros de ancho.
  • Contaba con enormes edificios, panaderías, fábricas de cántaros...

Arqueólogos estadounidenses y egipcios descubrieron las ruinas de un asentamiento humano que data del Segundo Período Intermedio (1650-1550 a.C.) en un oasis de Egipto, informó este jueves el ministro de Cultura, Faruk Hosni. El yacimiento arqueológico fue hallado en el oasis de Al Jarga, en el desierto Occidental, precisó el ministro en un comunicado difundido por el Consejo Supremo de Antigüedades egipcias (CSA).





El descubrimiento se llevó a cabo durante operaciones de rastreo arqueológico para determinar, fotografiar y documentar las rutas comerciales que eran usadas en la antigüedad entre Egipto y Sudán, explicó Hosni. Por su parte, el secretario general del CSA, el egiptólogo Zahi Hawas, destacó que los vestigios del asentamiento humano se extienden a lo largo de un kilómetro de norte a sur y con un ancho de unos 250 metros de este a oeste.

Asimismo, indicó que el lugar está ubicado en la ruta de las caravanas comerciales que transitaban entre Egipto y la región sudanesa que actualmente es conocida como Darfur. "Las ruinas descubiertas en el lugar indican que los habitantes de la zona formaban parte de un gran complejo administrativo y de servicios", subrayó Hawas.

Por su parte, el jefe de la misión arqueológica egipcio-estadounidense, John Coleman Darnell, de la Universidad de Yale, reveló que en las excavaciones se hallaron restos de enormes edificios de adobe con salas y pasillos, similares a los descubiertos anteriormente en el valle del Nilo.

También, los expertos encontraron vestigios de una panadería con dos hornos y una rueda usada para la fabricación de cántaros y vasijas empleadas para conservar el pan, indicó el arqueólogo estadounidense en el comunicado. La cantidad de restos de cántaros indica que una gran y permanente actividad se desarrollaba en la panadería y que la cantidad de pan que producía podía satisfacer a un Ejército completo, dijo Darnell.

En la misma nota, otra arqueóloga de EEUU Deborah Darnell, que también participó en la misión, señaló que los primeros estudios apuntan a que ese asentamiento humano fue establecido durante el Imperio Medio (2134-1569 a.C.) y continuó hasta el Imperio Nuevo (1569-1081 a.C.).

Sin embargo, prosperó y se amplió a partir de la decimotercera dinastía de finales del Imperio Medio, que duró desde 1786 a 1665 a.C. y la decimoséptima dinastía del Segundo Periodo Intermedio (1600-1569 a.C.).

miércoles, agosto 18, 2010

Egipto inaugura un nuevo sitio arqueológico greco-romano en septiembre

Fecha: 18-08-2010
Fuente: google.com
Autor: EFE

Baños, tumbas e incluso un teatro, son algunos de los restos encontrados en Egipto en un sitio arqueológico de la época greco-romana que abrirá sus puertas en septiembre, anunció hoy el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni.
Después de años de excavaciones y trabajos de restauración, los visitantes podrán disfrutar a partir de mediados del próximo mes de las ruinas del sitio Marina el Alamein, situado en la costa norte de Egipto.
Hosni explicó, en un comunicado difundido hoy por el Consejo Supremo de Antigüedades (CSA), que en el enclave se ha instalado un sistema de iluminación de alta tecnología que permitirá las visitas turísticas nocturnas.
Entre las ruinas halladas en el sitio destacan los restos de varias villas, baños y un teatro de la época romana, así como de una iglesia y tumbas del periodo greco-romano, indicó el secretario general del CSA, Zahi Hawas, en la nota.
Hawas subrayó que Marina el Alamein fue uno de los puertos más importantes y conocidos de esa época.
Por su parte, el director de Antigüedades del Bajo Egipto, Mohamed Abdel Maqsud, señaló que el nombre greco-romano de El Alamein era "Locasis", que significa "la concha blanca", y hace referencia al color de la arena.
Abdel Maqsud añadió que todo el sitio de El Alamein ha sido remodelado como parte del plan del CSA para desarrollar enclaves arqueológicos a lo largo de la costa mediterránea de Egipto.
Además, el jefe del departamento del Antiguo Egipto, Sabri Abdel Aziz, apuntó que es el mayor sitio arqueológico situado en esta zona.
Durante los últimos diez años, el CSA ha llevado a cabo varias excavaciones en este lugar, así como proyectos de restauración y conservación en colaboración con el Instituto Polaco de Arqueología en El Cairo y el American Research Center de Egipto.

miércoles, julio 21, 2010

Video de Tomografía a momias egipcias de 3000 años de antigüedad

Nuevas pirámides abren por vez primera en Egipto

Por: Victor Alonso

Los viajeros que visitan Egipto se centran en la visita de las famosas pirámides de Giza y Saqqara. Sin embargo, lo que muchos no saben es que estas son tan solo las más conocidas de las más de cien de este tipo de construcciones en el país.

De hecho, existe un “campo de pirámides” al oeste del Cairo que no solo incluye las famosas señaladas, sino que agrupa a muchas más pirámides que se diseminan a lo largo y ancho del desierto. El Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto abrirá al público por vez primera algunas de estas pirámides.

En Dahshur, más de una docena de pirámides nos ofrecen una visión muy interesante sobre el proceso y desarrollo de la construcción de las mismas. La más grande de todas estas fue construída en la Cuarta Dinastía (c. 2613 a 2494 aC) con anterioridad a las de Giza. El fundador de esta dinastía, el Faraón Sneferu, era un apasionado constructor de pirámides.

Su primera tentativa se llevo desarrolló en Meidum, a 100 km al sur de El Cairo. Esta se derrumbó, y faraón decidió trasladar a sus trabajadores a la zona de Dahshur para intentarlo de nuevo.

Está pirámide es famosa además por su acentuada inclinación. Los arquitectos comenzaron a construirla con un ángulo de 55º, peor al mostrar signos de debilidad al incurrir en esta inclinación decidieron sobre la marcha continuar construyendo en base a 43º. Este hecho otorga a la construcción un aspecto único y especial.

Dos de los pasajes interiores que posee la pirámide abrirán al público por vez primera vez el próximo diciembre. Un tercer pasadizo conduce a lo largo de 25 metros a una pirámide más pequeña que pertenecía a la reina de Sneferu. De este modo ambos podrían tener visitas conyugales después de la muerte.

Su tercer intento fue la denominada Pirámide Roja, construida con 43º de inclinación. La construcción fue un éxito y está considerada la tercera pirámide más grande de Egipto con sus 104 metros de altura. Existen muchas otras pirámides en Dahshur, pero no son tan llamativas. La Pirámide Negra de Amenemhat III (c. 1860-1814 aC).

Algunos monumentos o parajes no por ser menos visitados y conocidos poseen menor encanto. De hecho en muchas ocasiones nos sorprenderá comprobar que muchos de estos lugares menos transitados, poseen una magia especial que quedará indeleble en nuestros recuerdos viajeros.

El Museo Egipcio de Barcelona expone 180 obras, más de cuarenta inéditas

Por agencia EFE.

Barcelona, 20 jul (EFE).- Más de 180 obras, entre piezas arqueológicas, fotografías del siglo XIX y libros procedentes de la colección del Museo Egipcio de Barcelona, más de cuarenta de ellas inéditas, conforman la exposición "Secretos del Museo Egipcio" que se abre hoy al público en el museo privado barcelonés.

Hasta el 30 de diciembre de 2010, el Museo Egipcio de Barcelona expone un conjunto de piezas arqueológicas representativas de la mayor parte la historia faraónica que muestran diferentes aspectos de la vida cotidiana y del mundo funerario.

Entre ellas, una cuarentena de piezas de nueva adquisición o que regresan a la sede oficial del museo después de múltiples itinerancias nacionales e internacionales, europeas y latinoamericanas.

Entre esas nuevas adquisiciones figura un amplio repertorio de piezas que permiten acercarse de manera directa a la sofisticada joyería faraónica como anillos, pectorales, gargantillas o joyeros.

Destaca un conjunto de collares recientemente incorporados a la colección del museo que pertenecieron a la colección del barón alemán Hans Wolfgang Herwarth von Bittenfeld, quien formó parte del círculo político y militar de la Alemania nazi y llegó a ser nombrado en 1939 Jefe de Relaciones Externas del ministerio de Propaganda de Goebbels.

El propietario, presidente del museo y coleccionista, Jordi Clos, que se implica sobremanera y personalmente en la colección del museo y llega incluso a ensartar collares y a excavar, ha destacado en rueda de prensa algunas de las adquisiciones.

Sobresale un anillo de oro macizo con el nombre de la reina Nefertiti, esposa del faraón Ajenatón, o una figura de madera que perteneció a la familia March y que fue subastada y comprada por el museo cuando se vendió el interior del palacio mallorquín de esa familia.

Otra de las piezas inéditas es un fragmento de una escenografía egipcia que perteneció a la británica Casa Norfolk; varios vasos de piedra de la colección del coronel A.E.S. Irvine, miembro del cuerpo médico del ejército inglés y destinado en Egipto entre 1923 y 1929 o testimonios de ajuar funerario, como dos vasijas de cerámica y un apoyacabezas con láminas de oro, réplicas de las que se exponen en el Museo del Cairo y fabricadas en la época de manera industrial.

La exposición se completa con unos setenta fotos y libros de especialistas procedentes de la biblioteca del museo, que cuenta con un fondo de 10.000 documentos.

La selección de imágenes fotográficas antiguas, postales estereoscópicas y láminas fotográficas del siglo XIX, se presenta y forma parte del discurso expositivo que trata sobre los orígenes de la fotografía en Egipto y su desarrollo posterior.

Las imágenes estereoscópicas demuestran, en opinión de Clos, que en 1850 ya existía el 3D, como se puede también observar en un artilugio de caoba que se presenta en el circuito de la exposición y con el que se pueden ver imágenes de templos en tres dimensiones.

Clos ha considerado que las piezas de importancia arqueológica "no han sentido la crisis" al no salir del lugar en el que se hallan y por ello "cada vez es más difícil conseguir en el mundo de las subastas piezas con pedigrí, con historia".

En 1992, y con recursos privados, nació la Fundación Arqueológica Clos con el objetivo de contribuir a la difusión de la cultura y del arte de la Antigüedad, especialmente del antiguo Egipto.

En 1994 se inauguró el Museo Egipcio de Barcelona, con sede en la Rambla de Catalunya, museo que, con un millar de piezas, se presenta como el primer museo monográfico y primera colección privada abierta al público de temática faraónica en España.

jueves, julio 15, 2010

Los faraones enseñan sus vestidos

Fuente: ADN
Autor: Francisco Carrión

Las prendas de lino del Antiguo Egipto, que han sobrevivido durante miles de años en las tumbas de los faraones, se exhiben ahora en un museo recién inaugurado en El Cairo, que muestra la evolución de los tejidos hasta el siglo XIX.

Vestidos que protegen de los tórridos veranos del desierto, edredones y toallas, tejidos para las lámparas de aceite o cuerdas para los barcos son algunos de los tesoros que guarda el Museo Textil, en el barrio islámico de la capital egipcia.

La nueva oferta museística ofrece un recorrido por la historia de los tejidos en Egipto desde el periodo faraónico hasta el islámico, sin olvidar la influencia de los cristianos coptos.

Las piezas más destacadas del museo son los tejidos faraónicos que "fueron muy importantes en la vida diaria y también en el comercio y en las transacciones", explica a Efe la profesora de Egiptología de la Universidad Americana de El Cairo, Salima Ikram.

La joya de la exposición es uno de los 145 taparrabos de lino, formado por dos piezas triangulares unidas por una cuerda, que fueron encontrados en la tumba del faraón niño Tutankamón (1343-1323 a.c.), que murió a los 19 años.

Los textiles tuvieron también un papel central en la preparación para la vida de ultratumba, pues Ikram señala que "a las momias se las envolvía en vendas de lino que, en muchos casos, no eran más que ropa vieja".

Las costumbres fueron cambiando a lo largo de la civilización faraónica, de tal modo que "en la XXI dinastía las mortajas eran adornadas con imágenes pintadas de Osiris pero más tarde mostraron al fallecido y a diferentes divinidades", agrega la arqueóloga.

Y en el Imperio Antiguo (2575-2150 a.C), Ikram cuenta que el cuerpo de los muertos no solo era vendado, sino que iniciaba el viaje ataviado con la ropa que había llevado en vida.

Pañales de bebé, encontrados en una tumba familiar del reinado de Hatshepsut (1473-1456 a.C.) en Luxor, la antigua Tebas, y un par de guantes elaborados a partir de piezas rectangulares de lino y que estaban colocadas en la momia de una mujer llamada Tau henet son otras reliquias que se exhiben en las vitrinas del museo.

El alto precio de muchos de estos tejidos hicieron que algunas prendas se heredaran, como en el caso de Tutmosis IV, en cuya tumba se encontraron telas grabadas con el nombre de su padre, Amenhotep II, y de su abuelo, Tutmosis III.

"La calidad del tejido y el uso del lino dependían de la clase social a la que se pertenecía", indica Ikram, que añade que el lino más fino y cercano a la gasa era exclusivo de los ricos mientras que el resto debía conformarse con los textiles peor acabados.

Además de guardar ropa y tejidos, las tumbas de localidades como Tebas y Al Minia conservaron en las inscripciones de sus muros la actividad de los talleres, "empresas privadas y comerciales" que se establecieron junto a los templos y los palacios.

"Las grandes familias tenían sus propios talleres, en los que hacían ropa para toda la familia y vendían los excedentes", explica la profesora de Egiptología.

El lino sin alegrías cromáticas reinó entre los habitantes del Antiguo Egipto que, cuando rara vez decidían pintarlo, usaban "colorantes producidos de forma natural con materiales de plantas", según Ikram.

El algodón empezó a emplearse en el siglo I d.C. y en el período ptolemaico (325 a.C.-30 a.C.) los egipcios descubrieron la seda.

Antes de la invasión árabe, en el siglo VII d.C., los cristianos, mayoría en Egipto en aquel entonces, marcaron las tendencias de moda que el museo cuenta a través de túnicas infantiles y de sacerdotes con coloridas representaciones religiosas, que desaparecen en el periodo islámico.

La prohibición musulmana de representar a sus figuras religiosas llena los tejidos de lino y seda de representaciones caligráficas con el nombre del profeta Mahoma, frases extraídas del Corán o ruegos por el éxito de los gobernantes.

El museo muestra una alta costura que nada tiene que envidiar a la de los mejores modistos actuales y es el reflejo de la importante industria textil egipcia que, pese a la fuerte competencia de China, produce actualmente entre el 25 y el 30 por ciento del algodón del mundo.

viernes, julio 02, 2010

Egipto encuentra evidencia de tumba faraónica incompleta

Arqueólogos egipcios que han completado la excavación de un antiguo túnel incompleto creen que se pretendía usarlo para conectar la tumba de un faraón que vivió hace 3.300 años con un sitio funerario secreto, dijo el miércoles el Departamento de Antigüedades.

El arqueólogo en jefe egipcio Zahi Hawass dijo que han tardado tres años en excavar los 174 metros (570 pies) del túnel en la tumba ornamental de Seti I, en el Valle de los Reyes al sur de Egipto. El faraón murió antes de que el proyecto fuera terminado.

El túnel, descubierto en 1960, no había sido despejado por completo sino hasta ahora y los arqueólogos descubrieron figurillas antiguas, fragmentos de cerámica e instrucciones dejadas por el arquitecto para los obreros.

"Muevan hacia arriba la jamba de la puerta y ensanchen el pasaje", se lee en la inscripción de una puerta falsa decorativa situada dentro del pasaje. Fue escrita en hierático, una versión estilizada y simplificada de los jeroglíficos.

En otras partes del túnel había bocetos preliminares de decoraciones planeadas, dijo Hawass.

El faraón Seti I (1314-1304 a.C.) fue uno de los fundadores de la 19na dinastía del Nuevo Imperio, conocida por sus hazañas militares y considerada el pináculo del antiguo poder egipcio. Su tumba es famosa por las coloridas pinturas de los muros.

El hijo de Seti, Ramsés II, construyó grandiosos templos y estatuas de sí mismo en todo Egipto.

Hawass supone que el túnel y la tumba secreta no se terminaron debido a la muerte del faraón, pero pudo haber inspirado una estructura similar en la tumba de Ramses II.

Finalizan excavación en tumba del faraón Seti I; túnel tiene 174 metros

Los egiptólogos llevan 200 años preguntándose por el final del largo túnel que se adentra en las profundidades desde la cámara funeraria del faraón Seti I, y por fin se ha revelado el misterio: no hay nada detrás de los largos pasillos y escaleras.

Quienes esperaban encontrar allí una cámara del tesoro oculta quedaron tan decepcionados como los investigadores que buscaban una conexión con aguas subterráneas.

"Los últimos escalones están sin terminar, el túnel finaliza abruptamente", dijo hoy en El Cairo el secretario general de las autoridades de patrimonio egipcias, Zahi Hawass.

Esto indica que los planes del faraón Seti I, que falleció en torno al 1279 aC tras unos 11 años de reinado, no llegaron a terminarse. Cuando el italiano Giovanni Belzoni descubrió la tumba en 1817 logró descender 90 metros por el misterioso túnel. Un arqueólogo egipcio amateur que esperaba encontrar una segunda cámara logró bajar hasta los 136 metros en 1960. Hasta 2007 no se reanudaron las excavaciones, que tuvieron que llevarse a cabo con nuevas medidas de seguridad.

A medida que descendían, los investigadores hallaron dibujos y esquemas en las paredes de lujosos relieves y pinturas que nunca llegaron a realizarse. Además, encontraron pequeñas figuras y fragmentos de piedra con el nombre del faraón.

Ya desde el principio algunos investigadores habían calificado de locura las especulaciones sobre una segunda cámara y otorgaban al túnel un significado más simbólico que práctico. Sin embargo, Hawass rechazó esa idea: "174 metros para algo simbólico, ¿no es demasiado?" El faraón Seti I, de la decimonovena dinastía, fue el padre de Ramsés II, uno de los más destacados gobernantes egipcios.

En la cámara de Seti se ocultaron las momias de su hijo y de su padre, Ramsés I. Posteriormente, las momias de abuelo, padre e hijo fueron trasladadas a otro escondite en Deir al Bahari, para protegerlas de los ladrones de tumbas.

martes, junio 22, 2010

Los secretos de las momias, contados por un egiptólogo

José Miguel Parra Ortiz es un egiptólogo español, reciente autor del libro 'Momias. La derrota de la muerte en el Antiguo Egipto'.
Cuenta que el polvo de momia era la «aspirina» de la antigüedad, el bálsamo de Fierabrás que todo lo curaba. También se usaron momias como abono para cultivos... con las vendas hemos hecho bolsas de papel para envolver fruta y hemos empleado los cuerpos desecados para atizar el fuego de las locomotoras. En la Europa del XIX, explica Parra, el colmo de lo chic era destripar una momia a espada para mostrar a la concurrencia, entre risitas, té y pastas, las entrañas de algún menestral egipcio de hace treinta siglos.

Pero una momia, explica Parra, es ante todo «una cápsula de tiempo». «Ese conjunto de vendas, resinas, esencias y carne reseca es una tremenda fuente de información. Podemos saber de las enfermedades del muerto, de sus lesiones y malformaciones, sobre cómo se alimentó y murió. Y el envoltorio, el ataúd... -añade- nos lo dice todo sobre la economía del muerto, sobre su oficio, sus gustos y aficiones...».

-¿Dónde se encuentran las primeras momias?
-En el desierto de Atacama, en Perú. Son de la cultura chinchorro. El calor y la falta de humedad han conservado unos cadáveres de ¡hace 8.000 años! Pero donde más momias hemos estudiado es en Egipto. Allí hay millones.

-¿
De qué época datan?
-En Egipto, el desierto momificaba también de forma natural. Pero unos 3.000 años antes de Cristo se refinaron los sistemas para conservar los cuerpos.... En la época griega clásica, los soldados, mercenarios para el faraón, cuando volvían a casa se llevaban la momia de un animal a Grecia, como un souvenir... Sin embargo no es hasta la Edad Media cuando las momias llegan en masa a Europa.

-¿También de recuerdo?
-No. Se creía entonces que la carne de momia curaba y se empleó como medicina. La momia triturada y convertida en polvo fue la aspirina de la antigüedad. Las momias llegaron al continente por centenares de miles.

-¿Y servían de algo?
-Sí, provocaban vómitos, je, je, je... ¡Cómo va a curar un trozo de carne seca! Había todo un circuito económico en torno a las momias. El rey Francisco I viajaba siempre con un tarro de polvo de momia y con sus trocitos de carne para comer. Está documentado también que, ya en el siglo XIX, el Sha de Persia daba polvo de momia como regalo de buena voluntad.

-Pero habría alguna razón para ese consumo...
-Plinio el Viejo, Discórides y Avicena cantaron las excelencias de cierto producto que venía de Persia, el betún. Se importaba mucho para Europa. Pero era tan escaso que los comerciantes usaron una sustancia parecida y más fácil de conseguir: la resina seca de las momias. Fíjese, mumia era la palabra persa para designar a aquel famoso y escaso betún.

-Un floreciente negocio...
-Que enriqueció a los saqueadores de tumbas. Luego, se tomó el polvo. Y, cuando el género fue más escaso, los comerciantes momificaron cadáveres de esclavos, de muertos anónimos, de ajusticiados y de borrachos muertos en la calle... Cuando se supo de esas falsificaciones, hacia el siglo XVIII, el polvo de momia desapareció de las boticas. Pero seguimos usando a las momias...

-¿Para qué?
-Con aglutinante y clara de huevo, el polvo de momia se transformaba en pintura marrón, el marrón de momia, muy apreciado por los pintores por su brillo y porque no se agrietaba.

-Humm, estos artistas...
-Hay más de un cuadro con polvo de momia en los museos. A mediados del siglo XIX, dos industriales americanos compraron miles de momias en Egipto, sacaron sus vendas de lino, las convirtieron en pasta... e hicieron papel de estraza para envolver fruta.

-Qué falta de respeto...
-La verdad es que hemos respetado muy poco a las momias. Hasta hace nada las destruíamos al desvendarlas. Hoy las estudiamos con scanners magnéticos. Pero hasta hace dos días, molidas, las usábamos hasta de abono. Mark Twain escribe que se emplearon como combustible en las calderas de los ferrocarriles de El Cairo... '¡Pásame un rey, que este plebeyo no arde bien!', pedía un fogonero a otro, según contaba Marc Twain.

-En su libro se lee que era de buen gusto tener una momia en casa.
-Sí. Los turistas europeos que iban a Egipto a finales del XIX adquirieron la costumbre de comprar momias como souvenirs... Era frecuente exhibirlas en el salón de casa, a la hora del té...

-Pues vaya capricho...
-El momento cumbre llegaba cuando el anfitrión desvendaba la momia o la rajaba para enseñar aquel cuerpecillo.

-Muy poco edificante.
-Pero esa costumbre nos vino bien a los egiptólogos. Un tal Jean Baptiste Belzoni, conocido en el circo como el 'Sansón de la Patagonia', llegó a Egipto para actuar ante el Pachá. Acabó trabajando para el cónsul del Reino Unido. Su tarea, conseguir tesoros egipcios: momias. Belzoni se llevó varias a Londres y pronunció numerosas conferencias en las que desvendaba la momia. Su ayudante, Pettigrew, cirujano, tuvo el cuidado de anotar lo que veía...

-Usted excava en Egipto. ¿Cómo huele una momia?
-Muy bien, son fragantes... es por el aceite y las resinas con que ungían los cuerpos y que aún se conservan. Los momificadores eran muy buenos profesionales...

-¿Qué momia cree que es la más famosa?
-La de Ramsés II, el gran faraón.

-¿Por qué nos atraen las momias?
-Son llamativas e impresionan. Vemos a una persona muerta, pero parece que esté dormida. Las momias son documentos históricos que contienen información muy intrigante. Estoy seguro de que Ramsés II mandaría que nos cortaran la cabeza si descubriera lo que hacemos con sus antepasados. Para ellos era fundamental que las momias siguieran en su sarcófago. Ramsés II sigue viviendo en el más allá porque su momia se preserva.

-¿Hay maldiciones en las tumbas?
-Ehhh. No, aunque... Las tumbas estaban pensadas para ser visitadas. Por eso tanta decoración, tanta lista con ofrendas... El muerto estaba enterrado en un pozo aparte, con su rico ajuar. Claro que había gente que entraba para saquear las tumbas y, para ellos, había escritas maldiciones en las paredes: 'Tú que pasas delante de esta tumba con actitud malvada, debes saber que los dioses te castigarán. Te perseguirán el león, el hipopótamo y el cocodrilo'. Era su forma de defenderse.

Fuente: http://www.contexto.com.ar/vernota.php?id=28459

viernes, mayo 21, 2010

Entrevista a Francisco Mártin Valentín.

Fuente.: 20 Minutos

Francisco Martín Valentín: "Lo nuestro es como recuperar un barco del fondo del mar"

Como un niño con un juguete nuevo. Así se muestra al otro lado del teléfono Francisco Martín Valentín. La excavación que hoy dirige en la antigua ciudad de Tebas, en Luxor (Egipto), en la tumba del Visir Amen-Hotep, Huy (dinastía XVIII, durante el reinado de Amen-Hotep III, hacia 1360-1353 a. C.), ha realizado un hallazgo único: unos 4.000 objetos, entre fragmentos y piezas de todo tipo, que ayudarán a comprender una época turbulenta y "borrada" de la historia. En octubre reanudarán el trabajo, aún les queda mucho por encontrar.

Es de suponer que la magnitud del hallazgo aún no es cuantificable…
No, porque la tumba tiene 1000 m2 de superficie por 6 de profundidad y la mayoría está cubierto todavía por cascotería. Sólo hemos podido explorar una capa de 54 m2 por 4,20 de profundidad, y ya han aparecido entre fragmentos y piezas buenas unos 4000 objetos. Las piezas son unas 700, aunque de momento lo importante es que se trata de una tumba inédita de la dinastía XVIII.

Ya lo tienen todo clasificado, ¿han encontrado algo curioso?
Las 700 piezas están clasificadas de forma individual, y los fragmentos, por grupos. Imagínate que encontramos 700 cuentas de collar, hay que separarlas por tipos y cada una es considerada un objeto. Pero tenemos un equipo muy profesional que se ocupa de esto. En cuanto a lo curioso, hemos encontrado una estatuilla de una concubina hecha de marfil de hipopótamo, de la llamada época ramésida, la de las dinastías XIX y XX. Y también trozos de papiro con inscripciones. En la puerta de la tumba, además, había unas 20 o 30 orejas de madera, que los egipcios utilizaban como intermediarias para hacer llegar sus plegarias a los dioses. Eso nos indica que el lugar fue también una zona sagrada.

Les costó mucho tiempo conseguir los permisos para la excavación, ¿es complicado llevar a cabo proyectos de este calado?
La verdad es que sí, sobre todo si hablamos del mundo arqueológico egipcio, que es el más importante y sofisticado del mundo. Las autoridades son muy cuidadosas y hacen un examen riguroso, nosotros tuvimos que presentar un anteproyecto muy detallado explicando por qué queríamos excavar allí. Pero es lógico y natural, porque a lo mejor para ellos no tiene interés lo que queremos hacer o no les parece bien. En cualquier caso, ya conocían nuestro trabajo anterior, y esto ha sido como un voto de confianza.

Su equipo cuenta, en total, con unas 45 personas, ¿es difícil coordinarse?
No es nada fácil, pero ésa es la responsabilidad de la dirección, que controla y coordina de manera muy escrupulosa las áreas de distribución y los tiempos de la campaña, porque en el equipo hay arqueólogos, fotógrafos, obreros que están dirigidos a su vez por un capataz, etc. Todo está muy detallado, y yo estoy un poco todos los sitios, como cuando tu jefe máximo se pasea por la oficina y supervisa, igual...

¿Qué tiene el Visir Amen-Hotep, Huy para que haya captado su atención?
Un Visir en Egipto era como el primer ministro de ahora, el gobernante por debajo del faraón; y solía haber dos, uno en el norte y otro en el sur. Pues bien, no se sabe nada de él mientras estuvo en Tebas junto al rey Aj-en-Aton (Amen-Hotep IV). Se cree que fue víctima de las persecuciones del mismo monarca, que intentaron borrar su memoria; nosotros queremos volver a sacarla a la luz, escribir páginas nuevas en la historia sobre él.

Y eso que usted lleva escribiendo libros desde 2002 sobre la época…
Sí, pero sobre esos cinco o seis años de Tebas no hay nada, los libros normales te hablan tres líneas del Visir y ya está. Ahora sí se pueden encontrar informaciones en Internet, pero porque nosotros, a raíz de la excavación, nos hemos hecho eco.

Al parecer fue una época muy oscura de la historia. ¿Conocerla mejor nos ayudará a entender un poco más lo que hoy somos y cómo vivimos?
Sin duda. Fue una época turbulenta y de alteración del orden. Y poder investigar, casi como si fuéramos detectives, un período tan oscuro casi deliberadamente borrado por reyes, es como recuperar un barco perdido del fondo del mar. Es un tesoro. Y también nos sirve para interpretar los esquemas por los que se desenvuelve la humanidad en períodos cortos y conocer cosas que se han perdido para la conciencia colectiva. Se podrían hacer lecturas, asimismo, comparando aquello con el mundo actual, por ejemplo con lo que ocurrió después con la Revolución Francesa…

¿Aún existe el mito de las maldiciones en las tumbas?
Es algo complejo. La gente de allí tiene sus leyendas respecto a los saqueadores de tumbas, siempre ha habido historias. Las tumbas estaban debajo de las casas, y aquellos que entraban a robar a veces aparecían muertos, pero tenía su explicación científica: el aspergillus acumulado les provocaba derrames cerebrales; había emanaciones tóxicas que acababan con ellos. Las maldiciones son cosas de los hombres, más que de los espíritus, aunque andar con respeto por allí no está de más. Y no es que yo crea en ello, es que los problemas suelen causarlos los vivos, no los muertos (risas).

Vuelven en octubre a la excavación para una segunda fase, ¿qué esperan encontrar?
Cualquier cosa. Tenemos para empezar un edificio de abobe delque sólo hemos podido ver una esquina, y en la capilla podemos encontrar sarcófagos y otras muchas cosas, pero de momento ve veo incapaz de hacer un pronóstico…

BIO. Francisco Martín Valentín, segoviano de 58 años –aunque vive en Madrid-, dirige el Instituto de Estudios del Antiguo Egipto y, junto a Teresa Bedman, el proyecto Visir Amen-Hotep. Es Doctor en Religión Egipcia y Egiptólogo. Fundó la Asociación Española de Egiptología. Ahora viaja a Egipto dos veces al año, "aunque si surge cualquier cosa, hay que coger un avión".

Científicos españoles hallan más de 3.000 piezas en una tumba egipcia inédita

Un equipo de investigadores españoles ha encontrado más de 3.000 piezas, entre objetos y fragmentos, en la primera campaña de excavación en la mayor tumba inédita de la dinastía XVIII de la antigua ciudad de Tebas, en Luxor (Egipto).

Momias, huesos humanos, cuentas de collar, lino, papiros y estatuillas son algunos de los restos hallados por el equipo que dirige Francisco Martín Valentín, del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto, que consiguió en 2009, tras dos años de negociaciones, un permiso para trabajar en esta tumba.

"Lo que hemos encontrado es una enormidad, una locura, y no sabemos lo que puede salir de esta tumba", ha relatado a Efe Martín Valentín, quien ha anunciado que en octubre de este año comenzarán la segunda campaña de excavaciones, que durará dos meses y medio.

Los investigadores trabajaron y trabajarán en octubre en la tumba 28 que perteneció del visir Amen-Hotep, Huy (del que prácticamente no se sabe nada), correspondiente al reinado de Amen-Hotep III (Imperio Nuevo, hacia 1360-1353 antes de cristo).

Este período y, en concreto, el tiempo transcurrido entre los años 28 al 36 de este soberano constituye uno de los períodos más turbulentos del Imperio Nuevo egipcio, ha señalado Martín Valentín.

Los investigadores se encontraron el monumento totalmente cubierto de arena, lo que parece la causa de que hasta ahora la tumba no haya sido explorada por arqueólogos, según Martín Valentín.

Lo primero que hizo el grupo de once expertos fue, además de despejar la zona de arena, limpiar los desechos.

Después aclararon la zona del patio pegada a la puerta de la tumba o capilla y excavaron hasta los cuatro o cinco metros.

Una vez dentro, los expertos lograron medir el monumento: cerca de mil metros cuadrados de superficie, entre el patio y la capilla, por una media de 5,5 metros de profundidad, ha detallado Martín.

Ya en el patio (previo a la capilla) hallaron objetos, como las cuentas de collar de fayenza azul, los papiros con inscripciones y varios ushebtys, pequeñas figuras funerarias que los egipcios colocaban junto a las momias para "que hicieran el trabajo del fallecido en el mundo de Osiris", según el director del proyecto.

Entre las piezas halladas, la que más llamó la atención a Martín Valentín fue una estatuilla de mujer desnuda de 14 centímetros hecha de marfil de hipopótamo y que sitúa en el 1.100 antes de cristo.

También en el patio, los expertos localizaron siete tumbas en las paredes, por lo que en este monumento hay dos necrópolis, una en el citado patio y otra en la capilla, en la tumba propiamente dicha.

En la capilla, el grupo de científicos halló los restos de 28 columnas, que junto a las dos que aún están en pie, formaban parte de la decoración y estructura de esta parte del monumento.

Además de los restos de esta época egipcia, los expertos descubrieron objetos de la época cristiana.

En concreto, hallaron restos, los menos, de coptos que habitaron, como era habitual en esa época (siglo II-IV después de cristo), la tumba.

"Es inimaginable lo que puede encontrarse en este lugar", ha insistido Martín Valentín, quien ha explicado que aún quedan por explorar muchas cosas, como las propias cámaras funerarias, donde los expertos esperan descubrir más objetos que ayuden a la comunidad científica e histórica y al público a conocer mejor este período.

Los más de 3.000 objetos hallados en esta primera excavación están clasificados, registrados y guardados en un almacén.

Para la segunda campaña, ha añadido el director del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto de Madrid, se sumarán otros ocho investigadores españoles.

El proyecto, que se lleva a cabo en cooperación con el Supreme Council of Antiquities de Egipto, recibe financiación del Ministerio de Cultura y de la Fundación Gaselec de Melilla.


jueves, abril 15, 2010

Descubren en Egipto la tumba del encargado de los documentos reales de hace 3.000 años

El Cairo, 14 abr (EFE).- Los arqueólogos egipcios han descubierto una tumba de la dinastía XIX (1201-1315 a.C.) con el ataúd del encargado de los documentos reales de esta época, en la ciudad de Ismailiya, al este de El Cairo, informó hoy un comunicado oficial.

Según una nota del Consejo Supremo de Antigüedades (CSA), otras 35 tumbas del periodo romano (entre los siglos I y IV) han sido halladas en la zona de Tal el Masjuta, en Ismailiya.

El ataúd, de piedra caliza, contiene inscripciones por dentro y por fuera sobre su propietario, "Qen Amun", y su esposa "Isis", que trabajaba como cantante para el dios "Atum".

Además, cuenta con dibujos de escenas funerarias y sobre los cargos que ocupaba el fallecido.

La tumba que contenía el ataúd fue hallada cuatro metros bajo tierra.

Los arqueólogos creen que la tumba puede formar parte de un cementerio de más importancia entre un canal de Ismailiya y la carretera que une El Cairo con esta ciudad.

Este hallazgo se considera de gran envergadura, porque ofrecerá a los arqueólogos información sobre la historia del Delta del Nilo y de la entrada este de Egipto, añadió el texto.

En cuanto a las tumbas romanas, éstas han sido halladas en una etapa de la tierra más reciente de la otra que contenía el ataúd de la dinastía XIX.

Los arqueólogos descubrieron, asimismo, una fachada de piedra caliza que tiene inscripciones en egipcio antiguo sobre uno de los reyes de la dinastía XIX, cuyo nombre todavía se desconoce.